En las 𝗳𝗶𝗲𝘀𝘁𝗮𝘀 𝗽𝗮𝘁𝗿𝗼𝗻𝗮𝗹𝗲𝘀 𝗱𝗲 𝗡𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗦𝗲𝗻̃𝗼𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗙𝗮́𝘁𝗶𝗺𝗮, elevamos nuestra mirada al cielo y ponemos nuestras vidas bajo el amparo maternal de María.
Santa María de Fátima, Madre de Dios y Madre nuestra, 𝗿𝘂𝗲𝗴𝗮 𝗽𝗼𝗿 𝗻𝗼𝘀𝗼𝘁𝗿𝗼𝘀 𝘆 𝗴𝘂𝗶́𝗮 𝘀𝗶𝗲𝗺𝗽𝗿𝗲 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗼𝘀 𝗰𝗮𝗺𝗶𝗻𝗼𝘀 𝗵𝗮𝗰𝗶𝗮 𝗖𝗿𝗶𝘀𝘁𝗼. Amén.
