En la 𝗹𝗼𝘁𝗶𝘇𝗮𝗰𝗶𝗼́𝗻 𝗚𝘂𝗮𝘆𝗮𝗾𝘂𝗶𝗹, 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲 𝗠𝗶𝗹𝗮𝗴𝗿𝗼, vive don 𝗚𝘂𝗶𝗹𝗹𝗲𝗿𝗺𝗼 𝗠𝗮𝘅𝗶𝗺𝗶𝗹𝗶𝗮𝗻𝗼 𝗟𝗶𝗿𝗶𝗼 𝗚𝘂𝗮𝘃𝗶𝗹, 𝘂𝗻 𝗵𝗼𝗺𝗯𝗿𝗲 𝗱𝗲 𝟮𝟵 𝗮𝗻̃𝗼𝘀 que ha visto crecer a sus cuatro hijos en medio de dificultades. Desde los 10 años habita este sector, donde la pendiente frente a su casa 𝗽𝗮𝗿𝗲𝗰𝗶́𝗮 𝗶𝗺𝗽𝗼𝘀𝗶𝗯𝗹𝗲 𝗱𝗲 𝗮𝗿𝗿𝗲𝗴𝗹𝗮𝗿.
Recuerda con tristeza aquellos días en los que sus pequeños hijos salían a la escuela con los 𝘇𝗮𝗽𝗮𝘁𝗼𝘀 𝗹𝗹𝗲𝗻𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝗼𝗱𝗼, 𝗲𝗻𝗳𝗲𝗿𝗺𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗴𝗿𝗶𝗽𝗲, 𝗴𝗿𝗮𝗻𝗼𝘀 𝗲𝗻 𝗹𝗮 𝗽𝗶𝗲𝗹 𝘆 𝗳𝗶𝗲𝗯𝗿𝗲 por el agua estancada que se acumulaba en la entrada de su hogar.
𝗣𝗲𝗿𝗼 𝗵𝗼𝘆, 𝗹𝗮 𝗵𝗶𝘀𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮 𝗲𝘀 𝗱𝗶𝘀𝘁𝗶𝗻𝘁𝗮.
El barrio se transformó con la regeneración urbana: 𝗰𝗮𝗹𝗹𝗲𝘀 𝗮𝘀𝗳𝗮𝗹𝘁𝗮𝗱𝗮𝘀, 𝗻𝘂𝗲𝘃𝗮𝘀 𝗮𝗰𝗲𝗿𝗮𝘀, 𝗮𝗹𝗰𝗮𝗻𝘁𝗮𝗿𝗶𝗹𝗹𝗮𝗱𝗼 y un espacio digno donde los vecinos hasta instalaron una cancha de vóley para compartir momentos de alegría.
Conmovido por este cambio, don Guillermo expresa con gratitud:
“𝗘𝘀𝘁𝗲 𝗵𝗼𝗺𝗯𝗿𝗲 𝗰𝗮𝘆𝗼́ 𝗰𝗼𝗺𝗼 𝘂𝗻 𝗮́𝗻𝗴𝗲𝗹 𝗽𝗮𝗿𝗮 𝗲𝘀𝘁𝗲 𝗽𝘂𝗲𝗯𝗹𝗼”, refiriéndose al trabajo del alcalde Ing. Rodolfo Cantos, quien hizo realidad el sueño de todo 𝘂𝗻 𝗯𝗮𝗿𝗿𝗶𝗼 𝗾𝘂𝗲 𝗮𝗻𝘁𝗲𝘀 𝘃𝗶𝘃𝗶́𝗮 𝗲𝗻𝘁𝗿𝗲 𝗲𝗹 𝗯𝗮𝗿𝗿𝗼 𝘆 𝗹𝗮 𝗱𝗲𝘀𝗲𝘀𝗽𝗲𝗿𝗮𝗻𝘇𝗮.



